Estructuración corporativa, societaria y operativa para compañías que viven de los mercados financieros. Entendemos el negocio antes de documentarlo.

Un broker no se estructura como una empresa cualquiera.
La entidad que firma con el cliente, la que contrata liquidez, la que procesa pagos, la que desarrolla la tecnología y la que capta a través de socios comerciales no siempre pueden —ni deben— ser la misma. Esa decisión define exposición, jurisdicción, control accionario y capacidad de crecer.
La mayoría de los problemas que vemos no nacen de un contrato mal redactado, sino de una arquitectura societaria decidida tarde, cuando ya hay clientes, socios comerciales y flujos operando.
La estructura se diseña antes de operar.
Trabajamos sobre la arquitectura del negocio y su documentación. Cuando una operación requiere licenciamiento o autorización local, coordinamos con counsel de la jurisdicción correspondiente.
Conocemos la industria desde adentro, no desde el expediente.